2 Edición

El novio de Heidi

Por Javier Vera

En las afueras de Frutillar hay un condominio de parcelas en las que se vive una fiel recreación de las clásicas historias de romance que todos hemos leído en más de una ocasión. Sin embargo, esta historia no es protagonizada por personas, sino por mascotas jóvenes que han cautivado la atención de todos gracias a sus sinceras muestras de devoción.

Heidi, una pequeña gata que tiene poco más de un año de edad, vive en una pintoresca casa acompañada por su fiel amigo y protector “Peppo”, un bulldog francés cuyo pelaje monocromático lo hace parecer a simple vista un pariente lejano de nuestra felina protagonista.

Pero esta no es una historia de amor entre especies diferentes, y Peppo tendrá que seguir esperando si es que su acérrima compañía es motivada por un enamoramiento equivocado y no la amistad, ya que el motivo de afecto de Heidi está en otro lugar.

Un lugar que ciertamente está ubicado a gran distancia, donde vive un gato pardo de gran determinación que todos los días recorre un gran trayecto para encontrarse con su amada. La viva imagen de un Romeo gatuno que navega en la oscuridad de la noche para pasar el tiempo con su propia Julieta.

Tan fuerte es el amor en esta relación que todos los días Heidi espera en la misma ventana con paciencia de santo a que llegue su amado, con la certeza de que este nunca faltara a la cita y que cuando se presente podrá salir a compartir bajo el alero de la luna y las estrellas.